El Llamado de Dios

Llamados por Cristo para defender a los niños.

Dios nos ha llamado a formar parte de su misión redentora de reconciliar a todos sus hijos con Él. Esa llamada nos ha llevado a trabajar en muchos entornos difíciles, pero en todos nuestros años de trabajo, nunca ha habido un lugar demasiado oscuro para la luz de Cristo. 

Por Su gracia y a través de esta misión de reconciliación, somos capaces de interrumpir el trauma sanando su origen. Somos un testimonio del amor inquebrantable de Dios y de nuestro compromiso inquebrantable con sus hijos más pequeños. 

A través de cada acción, cada programa y cada vida salvada, vemos moverse la mano de Dios. Esta es nuestra historia, nuestro presente y nuestro futuro: un viaje de fe, esperanza y profunda transformación.  

Nuestra historia: De la visión al gran impacto

“No hay nada ordinario en la llamada de Dios a tu vida. Él obrará a través de nosotros para que Sus promesas y propósitos se cumplan de maneras extraordinarias”. 

- Jan Beazely, Cofundador

Nuestra historia: De la visión al gran impacto

“No hay nada ordinario en la llamada de Dios a tu vida. Él obrará a través de nosotros para que Sus promesas y propósitos se cumplan de maneras extraordinarias.” 

— Jan Beazely, Cofundador

Hace más de 30 años, conmovidos por la difícil situación de los niños abandonados en Rumanía e impulsados por una profunda llamada de Dios, Ron y Jan Beazely sintieron un impulso en sus corazones, una clara señal de Dios, de que su familia estaba destinada a crecer a través de la adopción. Este profundo viaje tomó una forma tangible cuando su hija mayor, Heather, con tan sólo 18 años, se aventuró valientemente en los terrenos conflictivos de Rumanía para traer a casa a su nueva hermana pequeña, Hannah.

Su regreso a Estados Unidos fue un momento de revelación, no sólo para la familia, sino para el mundo entero. Los medios de comunicación captaron su conmovedor reencuentro y las palabras de Heather resonaron por todas partes: “Ayudaría a cualquiera que quisiera ayudar a un niño”. Las consecuencias fueron milagrosas. La familia Beazely se vio inundada de llamadas de corazones deseosos de ser la familia de un niño vulnerable, lo que supuso el nacimiento de All God's Children International.

  • En 2016, la actual presidenta de AGCI, e hija de Ron y Jan Beazely, se encontró con escenas dolorosas de desesperanza dentro de un orfanato haitiano, escenas paralelas a las que había presenciado dos décadas antes en Bulgaria. A pesar de años de trabajo dedicado, la imagen de los niños desamparados fue un doloroso recordatorio del trauma sistémico que sigue destruyendo las vidas de los niños.

    Enfrentándose a esta realidad, Hollen hizo un compromiso con Dios de luchar por algo más grande, de no aceptar el status quo. Con un espíritu de fe y compromiso inquebrantables, AGCI fue más allá de la adopción, hacia la interrupción del trauma, y puso en marcha su primer Centro en Pro de la Niñez en Colombia. 

    “La visión de Dios era clara: defender ahora a todos y cada uno de los niños. Reconocimos la necesidad de un enfoque holístico, uno que pudiera interrumpir completamente el Trauma Sistémico y fomentar un mundo donde la familia sea un derecho fundamental para cada niño. Necesitábamos empoderar a los disruptores locales en todos los niveles de la sociedad, que encarnan el amor de Cristo, para forjar caminos hacia la fe, la familia y la independencia.”

Hoy

Hoy abrimos posibilidades para más de 123.000 niños al año en todo el mundo. Nuestro alcance se ha extendido a 25 países de los cinco continentes, interrumpiendo el Trauma Sistémico que se encuentra en el corazón de la crisis que todavía afecta a más de 8 millones de niños. 

Gracias a la provisión de Dios, los niños que se enfrentan a las realidades más oscuras experimentan cada día una poderosa sanación emocional y aprenden la esperanza

“La visión de Dios era clara: defender a todos y cada uno de los niños ahora”. 

— Hollen (Beazely) Frazier, Presidenta

Conozca a nuestro Presidenta, Hollen Frazier

“Sentimos la responsabilidad dificil -pero empoderadora- de desbloquear el amor, la esperanza y la sanación para los niños y las familias de todo el mundo de la única manera que conocemos mejor: siguiendo la guía del Espíritu Santo, a pesar de la adversidad.”

— Hollen Frazier, Presidenta de All God's Children International

Hollen Frazier, hija de los fundadores Ron y Jan Beazely, es portadora de su visión, guiada por Cristo, para abrir posibilidades a los niños vulnerables de todo el mundo. 

Para Hollen, el viaje no consiste solo en ayudar a los nińos a encontrar familias, sino en garantizar que ellos y sus comunidades prosperen.   

Impulsada por una fe inquebrantable y un enfoque visionario, Hollen tiene previsto  mejorar las iniciativas de preservación familiar y seguir abriendo las puertas a un mundo en el que todos los niños experimenten el amor y la estabilidad de una familia.